Concepto de botulismo

No hay unanimidad de criterios sobre el origen del término botulismo. Para la RAE procede de “botŭlus” con el significado de “embutido” más el sufijo “ismo” que alude a un modo, estado o enfermedad. Sin embargo buena parte de los etimólogos afirman que su traducción sería “salchicha”.

Al español llegó desde el germano “botullismus” porque fue allí donde fue descrita la enfermedad por primera vez a mediados del siglo XIX, causada por la ingesta de salchichas infectadas con una toxina llamada botulina. El que la descubrió y realizó sus primeros ensayos sobre la toxina botulímica, fue el médico y poeta alemán Justinus Kerner (1786-1862) que sin embargo no identificó la bacteria implicada.

Concepto de botulismo

La bacteria anaerobia se llama científicamente “Clostridium botulinum” y fue descubierta en 1895 por el bacteriólogo y profesor de la Universidad de Gante, Emile Pierre van Ermengem, y no solo se contrae la enfermedad por la ingesta de embutidos que la contienen, sino por consumir carnes crudas mal conservadas, miel, o verduras poco ácidas (zanahorias, berenjenas, remolachas, maíz) conservas caseras mal preparadas, o industriales, para lo cual se recomienda verificar que las latas no estén hinchadas. Diez minutos de cocción eliminan la bacteria.

Esta bacteria se encuentra en los suelos y aguas contaminados, pudiendo sobrevivir sus esporas, en los alimentos que han estado en su contacto si no se toman las precauciones necesarias en su almacenamiento y preparación para su consumo. También puede ingresar la toxina al organismo a través de heridas abiertas o por inhalación, aunque es más infrecuente.

Esta toxina es potencialmente mortal, ya que impide la transmisión del impulso nervioso pudiendo ocasionar parálisis muscular y fallo respiratorio.
Luego de que la toxina ingresa al cuerpo, los síntomas se experimentan a las pocas horas y hasta treinta y seis horas después, con cólicos, pupilas dilatadas, visión doble, dificultad para hablar y tragar, náuseas, boca seca, estreñimiento parálisis y obnubilación mental.

El tratamiento se centra en impedir el paro, administrando la antitoxina botulímica.