Concepto de brucelosis

La brucelosis es una enfermedad infecciosa, a veces crónica (si dura más de un año) y contagiosa, provocada por bacterias del género brucella spp. Afectan tanto al ser humano como a animales domésticos, silvestres, terrestres y mamíferos marinos. Se estima que anualmente se enferman de brucelosis medio millón de personas en el mundo.

Se trata de un caso de zoonosis, ya que son los animales los que lo transmiten al hombre, y por ello los veterinarios y los trabajadores rurales son los más afectados, pues es el ganado el que es propenso a enfermarse de esta dolencia, especialmente en su etapa reproductiva, y el hombre se contagia por contacto con sus órganos, piel o secreciones, ingresando la bacteria a través de heridas; o por inhalación de polvo del lugar donde hay animales infectados. También el contagio puede deberse al consumo de leche o quesos sin pasteurizar.

El ganado se contamina al lamer o comer el pasto contaminado con los fetos abortados, o con el semen u orina de animales enfermos. La vacunación del ganado es la mejor medida de prevención, además de usar guantes al trabajar en el campo, no consumir productos sin pasterizar y cocinar bien las carnes.

Cuando la bacteria entra al organismo se aloja en los ganglios cercanos al lugar de acceso, pero luego, al multiplicarse, se expande por todo el organismo.

En los animales puede ocasionar la infertilidad, abortos, o nacimiento de crías muertas o muy débiles. En los equinos se produce el “mal de la cruz” con infamaciones en la nuca.

En las personas puede durar semanas o meses, pudiendo ser asintomática, o presentarse con fiebre, desgano, fatiga, cefalea, pérdida de peso y dolor articular.

Los desinfectantes comunes tienen la capacidad de matar la bacteria en el ambiente, pero los antibióticos no son capaces de eliminarla pues dentro del cuerpo, se ubica a nivel intracelular.

La brucelosis crónica puede causar endocarditis, orquiepididimitis, artritis, infectar el sistema nervioso central (ocasionando, por ejemplo, meningitis) o afectar el hígado o el bazo.