Concepto de clorofila

La palabra clorofila reconoce su origen etimológico en los vocablos griegos “chloros” cuyo significado en verde ,y “phyllon” que alude a hoja, y designa el pigmento que colorea a las hojas de verde, que se halla ubicado dentro de los cloroplastos.

En cada célula vegetal podemos hallar entre veinte y cien cloroplastos, observables microscópicamente, integrados por discos apilados que reciben el nombre de tilacoides, protegidos por dos membranas, que guardan en su interior la clorofila. Ésta está dispuesta en películas entre los estratos de proteína y de lecitina. Su estructura molecular consta de dos partes; una cadena larga que recibe el nombre de fitol y un anillo de porfirina.

La clorofila alfa es de color azul en su estado sólido, mientras la beta, con un carbono oxidado más, es de color verde oscura, resultando soluble en alcohol metílico.

La clorofila es una biomolécula que cumple una destacada función en el proceso de fotosíntesis, en su primera etapa, ya que absorbe la luz del Sol, y con ello obtiene energía, que le permite transformar en alimento, el agua, que se descompone en hidrógeno y oxígeno; y convierte el gas carbónico, que toma del aire o el que estaba disuelto en el agua, en carbono orgánico.

La clorofila o pigmento verde, fundamental en las plantas pues sin ella no podrían alimentarse al ser organismos autótrofos, sale al exterior al aplastar la hoja, proceso que origina que la célula se rompa, lo mismo que los cloroplastos y los tilacoides. Disuelta en alcohol se obtiene solución alcohólica de clorofila. Su uso industrial es como desodorante y colorante de sustancias orgánicas.