Concepto de ebriedad

La palabra ebriedad, originada etimológicamente en el latín “ebriĕtātis” hace referencia a un estado donde la capacidad física y mental de un individuo se encuentra alterada temporalmente debido al consumo de alcohol o drogas de modo excesivo, lo que le provoca una intoxicación, porque el hígado no puede proceder a la metabolización de la sustancia, que en caso del alcohol, recibe el nombre de intoxicación etílica, donde la sangre aparece con una gran concentración de alcohol.

Quien se halla en estado de ebriedad pierde total o parcialmente su estado de conciencia, de acuerdo a la persona y al grado de ebriedad. Se desinhibe, le cuesta mantener el equilibrio, su piel enrojece, pudiendo tener mareos, náuseas y hasta pérdida del conocimiento. Muchas personas consumen alcohol u otras sustancias, para olvidar los pesares o estar más alegres olvidando que puede traer consecuencias indeseables, como falta de control de los impulsos, agresividad y trastornos orgánicos, que pueden desencadenar un coma alcohólico, y también la muerte. Genera adicción. Algunas religiones como el Islam, consideran que beber alcohol es pecaminoso, aún sin llegar a la ebriedad. Para el budismo el alcohol impide la meditación y puede ser perjudicial no solo para sí mismo sino también para otros, lo que es totalmente cierto.

Concepto de ebriedad

En estado de ebriedad la persona es susceptible de cometer faltas o delitos. Conducir en estado de ebriedad, aún cuando solo implique un peligro potencial es sancionado en casi todo el mundo con penas de multa y a veces, si son faltas reiteradas con inhabilitación para manejar. En cuanto a los delitos, si la embriaguez ha sido provocada por el autor para desinhibirse ex profeso, es en algunos códigos penales como el de Venezuela o España causa de agravación de la figura delictiva, aunque si no es premeditada y le causa al individuo una perturbación mental, es tomada como causal de atenuación.