Concepto de embarazo precoz

Se denomina embarazo precoz a aquel estado en que la mujer se encuentra procreando una vida sin ser aún mayor de edad, o para otros, cuando es menor de 20 años.

Es una situación complicada a nivel biológico, económico, social y psicológico, ya que la mujer no tiene aún su cuerpo preparado ni física ni mentalmente para asumir tal compromiso, y en general, tanto ella como su pareja, si es que se hace cargo de la situación, no poseen estabilidad económica, siendo más grave aún los riesgos cuanto menos se acerca la edad materna al límite de la adolescencia (es mayor y complejo el problema cuando la mujer tiene menos de 15 años). Son en un 80 % de los casos, embarazos no deseados, como consecuencia de relaciones consentidas o no.

Las causas del embarazo adolescente son varias: poca instrucción en el seno familiar, poco diálogo de los adolescentes con sus padres, especialmente sobre métodos anticonceptivos, falta de responsabilidad sobre sus acciones (algo natural a la edad, comenzando las relaciones sexuales a edades muy tempranas) o abuso sexual.
Hay una relación directa entre pobreza y falta de educación con embarazo precoz, también conocido como embarazo adolescente. En los países más pobres aumenta el porcentaje de embarazos adecentes, con gran riesgo para la vida o la salud de la madre y el niño.

En la antigüedad la mujer se educaba para las tareas del hogar, y ni bien entraba en la pubertad se casaba y conformaba una familia, siendo bien visto a nivel social, lo que aún se conserva en algunas comunidades campesinas. El nuevo rol femenino, el retardo en salir de la adolescencia, y la dependencia familiar, hacen que cada vez se necesite más tiempo para que la mujer esté madura psicológicamente para enfrentar la responsabilidad de guiar una vida nueva, cuando la suya propia aún no está encaminada.

Países desarrollados como Estados Unidos tienen entre los países ricos, los mayores índices de embarazo precoz, y también de abortos, especialmente por la falta de programas de prevención (políticas públicas de concientización, y falta de acceso a métodos anticonceptivos).

Provoca consecuencias importantes y negativas, tanto para la madre como para el futuro hijo, especialmente si no hay comprensión en la pareja y en el entorno familiar.

Políticas públicas de información, a través de las escuelas, los hospitales, y de los medios masivos de comunicación; y cobertura social de métodos anticonceptivos, son necesarios para evitar que lleguen al mundo niños no queridos y con problemas de salud (nacimientos prematuros, niños con bajo peso) y madres que sienten frustración ante un nuevo rol que no son capaces de asumir por inmadurez.

Si falla la prevención también debe haber políticas públicas para contener y controlar a estas niñas madres, para que lleguen a aceptar de la mejor manera posible este desafío a la vez gratificante y riesgoso.