Concepto de esqueleto

La palabra esqueleto, del griego “skeletos” hacía referencia en la antigüedad a los huesos desecados y momificados. En el siglo XVI como un cultismo aparece para nombrar la estructura ósea que da solidez y sostén al cuerpo, para que tenga firmeza, se mantenga derecho y proteja las partes blandas internas.

El esqueleto es el armazón del cuerpo, pues está formado por los huesos que son duros y resistentes, y que, según su ubicación pueden clasificarse en: 1. Huesos de la cabeza y del cuello (del cráneo, de la cara, y de la región hioidea) 2. Huesos del tronco (de la caja torácica, de la columna vertebral y de la pelvis) y 3. Huesos de los miembros (superiores e inferiores).

Concepto de esqueleto

Los huesos del cráneo son ocho: occipital, esfenoides, etmoides y frontal (impares y medios), y el temporal y el parietal, que son laterales y pares. Entre los huesos de la cara encontramos el palatino, el cornete inferior, el malar el unguis y el nasal (todos en la zona nasal). En la región maxilar encontramos el maxilar superior en número par, y el maxilar inferior que es impar.

En la región hioidea encontramos el hioides, con forma de herradura donde se insertan trece músculos, como los de la lengua.

En el tronco, dentro de la caja torácica, encontramos veinticuatro costillas, el esternón y los cartílagos costales. En la columna vertebral pueden contarse treinta y tres vértebras, y entre ellas, los discos intervertebrales. En la pelvis encontramos el coxis derecho y el izquierdo articulados por la sínfisis púbica. También podemos hallar otros huesos: el sacro, el isquion y el ilion.

En el miembro superior encontramos el hombro o cintura escapular, formado por la clavícula y la escápula u omóplato. El brazo está formado por el húmero,; y el antebrazo por el cúbito y el radio (el primero interno y el segundo, externo). La mano permite distinguir tres grupos óseos: el carpo, el metacarpo y los dedos.

En el miembro inferior, el muslo posee al fémur; la pierna está integrada por la tibia, el peroné y la rótula. El pie se compone del tarso, el metatarso y los dedos.