Concepto de halitosis

Esta palabra, halitosis, se integra etimológicamente con “halitus” vocablo latino que designa el aliento, y el sufijo “osis”, tomado del griego, que alude a un proceso.

En Biología se designa con halitosis al mal aliento bucal, que afecta a muchas personas, y que es en general un síntoma de algún problema de salud, ya sea odontológico (falta de higiene o infección dental, caries o piorrea), o ser expresión de un trastorno orgánico, gastrointestinal, hepático, nasal o pulmonar, o provenir de la poca secreción de saliva nocturna, por lo cual es frecuente que se presente al despertarse de dormir. Ese olor fétido se asocia muchas veces a un sabor desagradable, y se constituye en un problema psicológico para el individuo que ve afectados sus vínculos interpersonales, al sentir vergüenza de que las demás personas perciban ese olor desagradable, y como consecuencia resentir su autoestima.

Otras enfermedades causantes de halitosis son: amigdalitis, faringitis, diabetes, divertículos esofágicos, pionefrosis, sinusitis, stress, etcétera. Ayunos prolongados, fumar, o ingerir ciertos alimentos como cebolla, ajo o condimentos picantes, también pueden causar halitosis.

Quien padece halitosis debe como primera medida extremar su higiene dental y de la lengua, y si persiste, consultar a su odontólogo para averiguar si el origen es local. En el caso que el profesional descarte esta etiología acudir al médico clínico para arribar a un diagnóstico, para atacar la causa del problema.

En los animales, la halitosis es sumamente común, por presentar los pacientes, gingivitis o periodontitis, aunque también puede ser la sintomatología de otras dolencias más graves como cáncer o infecciones bucales, diabetes o insuficiencia en los riñones.