Concepto de planteo

La palabra planteo hace referencia a la acción y al efecto de plantear, verbo que deriva del latín “plantare” a su vez derivado de “planta” en el sentido de la parte del pie que está en contacto con el piso.

Un planteo es, de acuerdo a su etimología, plantar una idea, una duda, un problema, exponerlos, exteriorizarlos, describirlos, mostrarlos, en vistas de hacerlos conocer, y, en su caso, hallarles una solución.

Ejemplos: “Mi hija me planteó su difícil situación en la escuela donde es víctima de bullying. Hablaré con su docente para encontrar un remedio a este acoso”, “Me he planteado varias dudas sobre mi futuro, y ahora las estoy analizando”, “Los problemas que tenemos con mi esposo ya están planteados, ahora veremos el modo de llegar a acuerdos” o “Debes plantear tu punto de vista sobre el tema si no quieres decidir lo que otros te ordenan”.

En ocasiones, plantear un problema puede significar una confrontación: “Al plantearle a mi amiga las dificultades que existen en nuestra relación, se rehusó a discutirlas y prefirió enojarse”.

Plantearse un tema o un problema implica visualizarlo, hacerlo conciente, reflexionar sobre él, y a partir de ello, surgirán dudas, necesidades de recursos y planes de acción: “Ante el problema planteado por los vecinos de falta de suministro de agua potable, se analizaron varios posibles soluciones y se asignaron para ello los recursos correspondientes”.

En Matemática, plantear un problema implica observar los datos que constan en el enunciado y relacionarlos. Es el paso previo a la solución. Para plantear una ecuación se debe leer el enunciado y cambiar las palabras por símbolos.

En una investigación es fundamental plantearse el problema que se va a indagar, lo que se hace luego de delimitar el objeto de la investigación y precisarlo. Para plantear el problema en forma correcta se lo debe reducir a sus aspectos y relaciones esenciales, para luego iniciar el estudio a fondo o intensivo. Una manera sencilla de hacer el planteo es a través de preguntas para determinar el tiempo y el lugar donde el problema acaece y así circunscribirlo y obtener resultados que se puedan aplicar a ese específico contexto.