Concepto de hielo

El origen etimológico de la palabra hielo nos retrotrae al latín “gelum” y designa al agua en estado sólido, que se logra con su congelación, lo que se consigue a los 0º C. mostrando un aspecto cristalino.

En la superficie terrestre, el agua en estado sólido, representa un 1,7 % del total de las aguas; se halla en las latitudes altas, formando los casquetes polares en el norte (Ártico) y en el Sur (Antártida). También aunque en menor medida hallamos hielo en los glaciares, ubicados en las altas cumbres continentales.

De modo similar a los demás sólidos, las moléculas en el hielo se ubican ordenadamente, aunque pueden desordenarse al variar la presión o la temperatura.

El agua al congelarse baja su densidad e incrementa su volumen, presentando doce fases cristalinas diferenciadas, aunque en la Tierra solo hallamos el Tipo I c, cúbico.

El hielo seco se usa para designar al dióxido de carbono en estado sólido. Se lo denomina además, nieve carbónica y es muy utilizado en refrigeración, pues presenta la ventaja de no generar residuos líquidos.

Por su calidad de frío, se aplica el término hielo, al carácter inmutable de algunas personas que no expresan sus sentimientos “Mario es frío como el hielo”.

Se conoce como Edad de Hielo o glaciación, a un período temporal extenso donde se produjo la expansión del hielo continental integrante de los casquetes polares y glaciares, originado por una disminución notable de la temperatura del planeta. La glaciación más cercana en el tiempo tuvo su fin hace aproximadamente diez mil años.