Concepto de congelado

La palabra congelado hace referencia al estado de algo que sufrió la acción de congelar, verbo que procede del latín “congelare”, término integrado por el prefijo de totalidad “con” y el sustantivo “gelu” que se traduce como “hielo”. Congelado es el participio del verbo congelar.

Congelado significa de acuerdo a su etimología, lo que se ha transformado plenamente en hielo.

Cuando colocamos agua en estado líquido en el congelador o freezer de la heladera el agua pasa al estado de congelación, se solidifica, al alcanzar la temperatura a 0º, aunque estudios científicos recientes llevados a cabo en la Universidad estadounidense de Utah han demostrado que la congelación total se alcanza a los -13 º C, donde se produce el cambio en su estructura molecular, tomando formas tetraédricas.

La industria de los alimentos congelados ha prosperado mucho en los últimos tiempos pues permite conservarlos durante mucho tiempo sin que se pierdan o solo lo hagan en mínima proporción, las propiedades nutritivas ni el sabor. Lo que se logra congelar es el agua que estos alimentos contienen, y al quedar solidificada, produce la desecación del producto, recordando que los animales y las plantas contienen agua en mucha proporción en sus organismos.

Para lograr la congelación, que se produce según el caso entre los 0º y los -4 º C, pueden emplearse los siguientes métodos: Puede ser por contacto con una superficie fría que le vaya extrayendo el calor, otra forma es por extracción de calor a través de una corriente de aire frío; o por el uso de fluidos criogénicos. Lo más frecuente es usar la ultracongelación que es llevar el producto lo más rápido posible a -40 º C. Para mantener seguros los alimentos ya congelados, libres de microorganismos, se sugiere mantenerlos a -18º C. Es conveniente comprarlos y colocarlos lo más rápidamente posible en el freezer del hogar sin que haya producido el descongelado, pues romper la cadena de frío puede ser peligroso para que se instalen allí las bacterias.

Los cuerpos de personas y animales pueden sufrir congelación al estar expuestos a temperaturas ambientales muy bajas, lo que produce lesiones en la piel y tejidos subyacentes e hipotermia, lo que suele ser muy grave. Puede ocurrir, por ejemplo, por estar expuestos sin las vestimentas adecuadas a climas demasiado fríos o por haber quedado atrapado en una cámara frigorífica.