Concepto de maremoto

La palabra maremoto es de origen latino; proviene de “maremotus”, compuesta por “mare” que significa mar, y “motus” que se traduce como movimiento. Los maremotos son movimientos muy fuertes del subsuelo de los mares, así como los terremotos son sacudidas muy violentas de la corteza de la Tierra. Producto de los maremotos pueden ocurrir los tsunamis, o sea olas gigantescas, de más de 30 metros que pueden ocasionar graves pérdidas materiales y humanas, pues arrasan con lo que encuentran a su paso. Muchos consideran como sinónimos las palabras maremoto y tsunami, siendo esta última palabra de origen japonés.

Al sacudirse el fondo marino, a veces a consecuencias de erupciones volcánicas, terremotos marinos (tectónicos), y otras por desplazamientos de tierras en el accidentado relieve submarino, las aguas se agitan, provocando olas enormes que se desplazan inundando las zonas costeras. La acción del viento no tiene relevancia en este movimiento.

La velocidad del maremoto crece a medida que se acerca a la zona costera por la menor profundidad que allí tienen las aguas. La velocidad en este punto puede llegar a setecientos kilómetros por hora, y adquirir una altura de hasta cincuenta metros.

Un triste ejemplo de maremoto fue el que afectó en diciembre de 2004 a Indonesia, India, Malasia, Sri Lanka y Tailandia. En este caso ocurrió en el Océano Índico, con oleaje que llegó a alcanzar una altura de 30 metros, y su saldo fue de cerca de 250.000 muertos.

Por extensión se usa para calificar a quienes son muy activos, por ejemplo “este chico parece un maremoto, salta todo el tiempo”.