Concepto de marfil

Marfil es una palabra de origen árabe que significa hueso de elefante, pues se extrae de los incisivos de estos animales al igual que de los del mamut o la morsa. A los elefantes les crecen sus segundos incisivos superiores formándose colmillos, que les sirven para su defensa y alimentación, y que les siguen creciendo a lo largo de toda su existencia.

Es un material de consistencia dura y de color blanco, y su uso es suntuario. Por suerte el plástico ha reemplazado el uso del marfil, por ejemplo en la confección de teclados para pianos, siendo además de más barato, protector de la ecología pues para la obtención de marfil, los codiciosos mataban elefantes indiscriminadamente. Hoy los elefantes africanos son una especie protegida, a partir de la década del 90, aunque la caza furtiva es frecuente.

El marfil fue empleado ya por egipcios, griegos y romanos. Se usa para hacer peines, cepillos, adornos, estatuas, incrustaciones en muebles, mangos de cuchillos o bastones.

El comercio de marfil fue intenso en Europa, Japón, Norte América, Hong Kong, India y Singapur, siendo en la actualidad legal, solo en Japón.

La tagua es una palmera espinosa, de Colombia, que por sus características ha recibido el nombre de marfil vegetal, pues su nuez permite que se obtengan de ella, los mismos productos que con el marfil animal, siendo un sustitutivo muy beneficioso, especialmente para la preservación de los elefantes.

En Geografía, Costa de Marfil, es el nombre que se le dio por parte de los colonos de origen francés a este país de África occidental por el intenso comercio de ese material que allí se practicaba.