Concepto de narcótico

La palabra narcótico reconoce su origen etimológico en el griego ναρkwtikóç que puede leerse como “narkoticos” con el significado de producir sedación o sueño. Los griegos lo aplicaban al efecto que tenían ciertas plantas sobre el organismo, que anestesiaban y paralizaban ciertas partes del cuerpo, especialmente brazos y piernas.

Actualmente se usa “narcótico” para designar las sustancias y medicinas que producen depresión en el sistema nervioso central, ocasionando adormecimiento, relajación muscular, torpeza, y evitando sentir dolor al inhibir la transmisión nerviosa; aunque en algún momento puedan ocasionar euforia o excitación. También se los conoce como estupefacientes.

Concepto de narcótico

Muchas de estas sustancias son usadas en la industria farmacéutica para hacer medicamentos que se venden bajo receta archivada; pero en otros casos su venta en es ilegal, como en el caso de la heroína, ocupándose de este millonario “negocio” los narcotraficantes, que consiguen sus clientes entre quienes desean experimentar sensaciones diferentes de placer y evasión.

Del opio se extraen los narcóticos opiáceos, con gran efecto analgésico de corta duración, usados solo en casos extremos, como la morfina de la cual se deriva la peligrosa heroína de comercialización prohibida. Otros narcóticos son: la tebaína (es estimulante, pudiendo en dosis alta ocasionar convulsiones) y la codeína (analgésico y calmante de la tos). Algunos se usan como antidiarreicos. Cuando se toman estos medicamentos no puede ingerirse alcohol ni conducir, ni realizar ninguna actividad de riesgo, ni que requiera estar alerta.

Los narcóticos generan dependencia, pero además, tolerancia, por lo cual para producir el mismo efecto, las dosis deberán ser cada vez más altas, y por lo tanto, muy peligrosas. La falta de administración provoca abstinencia.