Concepto de plancton

La palabra plancton se originó en el vocablo griego “planktós” y significa errante. En la actualidad y a partir de 1837, cuando el zoólogo Christian Hensen de origen alemán, eligió esa denominación, pasó a designar al grupo de pequeños y diversos seres sin movilidad propia o casi nula, cuyos movimientos son dependientes de las masas de agua en las que viven, especialmente, hasta una profundidad de 200 metros. Los animales que se mueven en las aguas con movimientos propios se denominan necton. Los que están en el fondo marino, fijos o no, se llaman bentos.

Son de naturaleza vegetal los que conforman el fitoplancton, como las algas microscópicas, que forman el primer eslabón de la cadena alimentaria marina, y viven a una profundidad no mayor a 30 metros pues necesitan recibir energía solar para realizar la fotosíntesis y fabricar así su alimento, son productoras de oxígeno; mientras que los del reino animal, también en su mayoría microscópicos, integran el zooplancton, que se alimentan del fitoplancton, entre los que podemos nombrar a los crustáceos, gusanos, protozoos, larvas de moluscos, peces y artrópodos marinos, y equinodermos.

Hay algunos organismos que forman parte del plancton en forma transitoria como los huevos y larvas, pues cuando se desarrollen tendrán movimientos propios. Este plancton temporal se llama meroplancton. El plancton permanente u holoplancton está integrado por aquellos microorganismos que nunca podrán moverse por sí solos.

El krill, que en noruego significa pequeño pescadito, mide entre 35 a 43 mms. y abunda en los mares antárticos. Es un crustáceo con muchas cualidades alimenticias, con el que se fabrica harina. Un poco más grandes son los radiolarios, con forma de estrellas que pueden alcanzar unos cuantos centímetros.