Concepto de motricidad

De la unión de los siguientes términos de origen latino, nació la palabra motricidad: el verbo “movere” en el sentido de “mover”; “trix” que designa el sujeto femenino agente, y el sufijo de cualidad “dad”.

Si bien podemos aplicar el concepto a todo aquello que se mueve, incluso a los seres inanimados, como por ejemplo una bicicleta, una motocicleta o un automóvil o a las piezas móviles que componen una maquinaria cualquiera, vamos a hablar de motricidad en sentido restringido.

La motricidad es la aptitud o capacidad de realizar movimientos voluntarios. Hombres y animales se mueven, pero el ser humano además de los movimientos de desplazamiento, común con el resto de los animales, que poseen aparato locomotor, formado por huesos y músculos, puede hacer otros, gracias a los dedos de sus manos, que poseen características anatómicas asombrosas, gracias a tener los pulgares completamente oponibles.

La persona, desde que nace, se mueve; al principio de modo espontáneo, pero pronto empieza a controlar y decidir sobre esos movimientos, que cada vez se van haciendo más complejos. Primero logra sostener la cabeza, luego se sienta, gatea, camina, corre, sube escaleras, y así sucesivamente. Estos movimientos amplios, globales, de cambios posicionales y logros de equilibrio, son los que se conocen como motricidad gruesa.

Es importante para ejercitar plenamente la motricidad gruesa, tener dominio de nuestro esquema corporal, para lo cual es imprescindible tomar conciencia de nuestro cuerpo y de lo que podemos hacer con él, su ubicación en el espacio y en relación a esto, la lateralidad (derecha-izquierda) con respecto a nuestra ubicación.

Hay otros movimientos que requieren mayor precisión, atención y coordinación, donde se combina el movimiento de grupos musculares pequeños; con la observación y el razonamiento, como cuando el niño dibuja, empezando con los garabatos, encastra figuras o piezas, escribe, recorta, agarra pelotas que se le arrojan, se ata los cordones de las zapatillas, etcétera.

La integración de la motricidad con factores sociales, emocionales y cognitivos, para el desarrollo humano integral, en relación con el entorno, es lo que se denomina psicomotricidad, que ayuda a ganar autonomía, seguridad, interacción y fortaleza física y mental.