Concepto de pulsión

La palabra pulsión se deriva etimológicamente del latín “pulsum” que designa la acción y el efecto del verbo pulsar, del latín “pulsare” que significa “pujar”. Pasó al francés en 1625 como “pulsion” y así llegó a nuestro idioma, para ser usado en la psicología por el psicoanálisis, traducción del término “trieb” usado por Sigmund Froid, en su obra de 1905, para referirse al impulso nacido de un estado de excitación interior, propio del ser humano que se dirige a un objetivo; y que lleva al hombre a actuar, para descargar la tensión creada.

Concepto de pulsión

En un principio se tradujo “Trieb” como instinto, pero la pulsión es propia de los humanos y excede lo meramente biológico que posee el instinto que es característico del resto de las especies animales, pues la pulsión combina aspectos orgánicos y mentales. El origen de la pulsión es somático y se manifiesta en una tensión interior. Para calmarla se busca un objeto de pulsión que solo disminuye la tensión en forma transitoria.

El hombre tiene pulsiones innatas, formas de energía que no tienen un objeto de satisfacción precisamente definido como ocurre en los instintos, ya que las pulsiones se integran por componentes biológicos pero también de experiencias personales. Las pulsiones son originadas en el “ello”, y son para Froid: el Eros, nombre que tomó del dios griego del amor (que impulsa hacia la vida, la creación y la sexualidad) y el Thanatos, denominación del dios de la muerte entre los griegos (que representa los impulsos de inmovilidad y muerte, que llevan al ser a su estado primitivo de quietud; y se vinculan con los comportamientos agresivos). El Eros conduce a la vida, a la conservación de la humanidad como especie a través de la procreación, mientras el Thanatos lo conduce a su aniquilamiento, explicando así el dualismo subyacente en la naturaleza del ser, que genera la tensión de la que hablábamos, reflejada en conductas solidarias, altruistas, placenteras y tolerantes en las que prevalece el Eros; y otras depresivas, suicidas, rencorosas, en está presente el Thanatos.