Concepto de sadismo

El sadismo es un sentimiento atribuible a un ser vivo, que consiste en sentir placer, provocando a otro ser animado un daño físico o mental que le provoque dolor. El sujeto activo del sadismo puede ser un animal, como el gato que juega con su presa y parece disfrutar de su accionar, aunque no sabemos si esto lo hace o no de modo conciente. Es por ello que en general se aplica sadismo a las acciones humanas voluntarias (dolosas) como el caso de quien tortura a un animal o a una persona disfrutando con su crueldad. Ejemplos: “Juan es un niño sádico, disfruta golpeando a sus mascotas” o “el secuestrador manifestó su sadismo al encadenar a su víctima con alambres de púas”.

Concepto de sadismo

Sadismo es un término que proviene del comportamiento sexual desviado del escritor francés conocido como marqués de Sade (1740-1814). Fue famoso por sus escándalos y las orgías que protagonizó además de escribir novelas que reflejaban una violencia libertina. Sin embargo el sadismo comprende no solo estas prácticas de parafilia (o sea actos de dominación, humillación o violencia física y/o moral, con connotaciones sexuales) sino todo aquello que lastime a otro para el goce del sádico. En el sadismo sexual se combinan las pulsiones de muerte con las sexuales. Aparece según Freud en su teoría psicoanalítica, como pulsión en las fases de desarrollo llamadas sádico oral (que se vincula con morder y aparece entre los seis meses y los dos años) y sádico anal (entre los dos y los cuatro años de edad, donde el niño siente placer cuando controla sus intestinos). Para Lacan es una forma de perversión, al igual que el masoquismo, el exhibicionismo y el voyeurismo.

Si unimos a un sádico sexual con un masoquista (que le gusta sufrir) obtenemos la figura del sadomasoquismo, donde con complicidad de víctima y victimario, la primera recibe el maltrato y goza con ello en un acto sexual, al igual que el sádico en una dupla necesaria y convenida.