Concepto de salud mental

La salud mental es el estado óptimo que presenta el individuo en cuanto a la capacidad de enfrentar sus problemas cotidianos y asumir los compromisos diarios, para poder llevar una vida plena y feliz. Está íntimamente asociada a la salud física, ya que son ambas interdependientes. Si alguien está aquejado por una enfermedad física seguramente alterará su salud mental y viceversa.

Quienes gozan de salud mental pueden tomar decisiones razonadas, dominar sus emociones, tomar distancia de los problemas para buscar soluciones adecuadas y no desesperadas, miden objetivamente las consecuencias de sus acciones, mantienen un trato cordial en sus relaciones sociales, equilibran su tiempo de descanso y de vida familiar y social, con el trabajo cotidiano, etcétera, todo lo cual se traduce en una mejor calidad de vida.

La salud mental, además de poseer componentes genéticos, se encuentra muy influida por el medio familiar y el entorno que rodea al individuo. Quien ha debido soportar un ambiente hostil, humillaciones, violencia psicológica o física, especialmente en su infancia, tendrá consecuencias negativas sobre su salud mental.

Quienes padecen trastornos en su salud mental pueden recurrir a la ayuda de especialistas, como son los psicólogos o los psiquiatras. Aquellos cuya salud mental está tan deteriorada que son incapaces de conducir su propia vida y tomar decisiones requieren el nombramiento de un curador.

En el año 1991 la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó una serie de Principios para el mejoramiento de la calidad de vida de los enfermos mentales, que fue tomada en cuenta, al igual que otras disposiciones sobre el tema, para dictar en Argentina la Ley Nacional de Salud Mental, que define al concepto que nos ocupa, como el proceso influido por elementos históricos, sociales, económicos, biológicos, culturales y psicológicos, con el fin de preservarlos y mejorarlos mediante una construcción social dinámica para concretar los derechos personales y sociales de cada individuo. Esta ley parte de la presunción de que toda persona es capaz, y puede decidir sobre su vida, salvo en situaciones excepcionales. Los casos de drogadicción son incluidos como problemas de salud mental.