Concepto de semilla

La palabra semilla nos remite etimológicamente al latín “semen”, y en general hace referencia al origen de alguna cosa, material o inmaterial: “La semilla del mal”, “La semilla de la revolución” etcétera.

En los humanos el semen es un líquido blancuzco y viscoso formado por espermatozoides, que fecundarán al óvulo y engendrarán una criatura de la especie. Por eso se dice que el semen es la semilla que germina en el óvulo femenino.

En Botánica, la semilla es una parte de las plantas espermatófitas, que integra su fruto, y que contiene en potencia, una nueva planta. Son en general, pepitas, con o sin tejido nutricio, a las que recubre una capa protectora, llamada episperma o tegumento seminal, que puede ser liso, o presentar rugosidades, pelos, surcos, etcétera.

Las semillas aparecen en las flores, y su proceso de creación se denomina reproducción, lo que necesita en general de ayuda externa, que proporcionan algunos animales que llevan el néctar de una flor a otra produciendo la polinización, que asegura que las células masculinas de una flor lleguen al estigma de otra, que integra el gineceo, parte femenina de la flor.

Las semillas contienen el embrión, del cual saldrá el brote, y también poseen una reserva alimentaria, que le permitirá al embrión mantenerse con vida y le aportará la energía para la germinación, la que se realiza en condiciones ambientales favorables.

En Agricultura se llaman así a los granos, exceptuados el trigo y la cebada, que sirven para sembrar, y representan el comienzo de la actividad productiva agropecuaria.