Concepto de voluntad

Es una característica psicológica de la criatura humana, que determina sus acciones; conociéndolas, y dirigiéndose intencionalmente hacia el fin propuesto. Un acto es voluntario cuando se ejerce sin coacción, pudiendo comprender sus consecuencias.

Es una facultad del alma para la filosofía aristotélico-tomista, y actualmente la psicología la considera como una capacidad mental.

El acto voluntario tiene los siguientes momentos: 1. Deliberación conciente de los motivos que llevan a la acción, 2. La decisión de realizar el acto, 3. La ejecución, y 4. La asunción de responsabilidades.

Si alguien va caminando por la calle, tropieza y cae, y al caer golpea a otra persona lastimándola, esa acción no fue voluntaria, pues no fue ni pensada ni querida por su autor.

Jurídicamente los vicios de la voluntad que hacen anulables los actos lícitos, como por ejemplo, los contratos; son el error, el dolo y la violencia.

En el derecho penal, son inimputables por no poseer discernimiento que les permita diferenciar correctamente el bien del mal, los insanos mentales y los niños hasta determinada edad, en general, los 10 años.

Cuando una persona pone su dedicación y esfuerzo en la consecución de un fin por él elegido, ya sea por placer o por deber, se dice que esa persona es voluntariosa.

Cuando una persona carece de iniciativa para realizar acciones, se dice que posee poca voluntad o abulia.

Schopenhauer habló de una "voluntad de vivir", donde los seres vivos encuentran sus motivaciones en sustentar y desarrollar sus propias existencias.

Nietzche habló de la “voluntad de poder” como una fuerza que impulsa a la vida a expandirse y dominar a otras voluntades, convirtiéndose en motor del universo. A diferencia de Schopenhauer, para Nietzche el mundo es un fluir, donde el hombre está inmerso y debe tender hacia el progreso, para construir un superhombre que encontrará sentido en la Tierra, ya que para él, Dios ha muerto.