Concepto de acción social

Se denomina acción social, a toda conducta humana que se realiza cumpliendo expectativas de otros (por ejemplo comprar un regalo para que otra persona lo disfrute, ayudar a un necesitado) o respondiendo a conducta de terceros, o para conseguir esas respuestas (por ejemplo, agredir a quien me insulta, agradecer un gesto amable, pagar cuando me venden algo).

No son acciones sociales por ejemplo, orar en la intimidad, soñar, gritar cuando el equipo que uno admira hace un gol, emocionarse por un recuerdo, acumular dinero, etcétera.

El sociólogo alemán Max Weber (1864-1920) distinguió las acciones individuales de las sociales, a las que definió como aquellas conductas humanas (también tolerancias u omisiones) intencionales, con significado orientado por y para otros, y son éstas las que son objeto del estudio de la Sociología. Para este autor, esas acciones de otros que determinan la conducta propia, o viceversa, pueden ser actuales, pasadas o expectativas futuras, como por ejemplo una venganza por un hecho anterior.

La acción social está dirigida a otro u otros aún cuando ellos no estén presentes en forma física, por ejemplo ponerse linda para agradar a un muchacho que le van a presentar.

En toda acción social interviene un contexto, instrumentos materiales o inmateriales que hacen posible desarrollarla, y una finalidad.

Según Max Weber hay cuatro modelos ideales de acción social que surgen de modo progresivo, por su complejidad racional creciente.

1. La acción social basada en la costumbre o tradición, donde el hombre actúa por imposición externa y no por análisis racional de por qué lo hace, o para qué lo hace, por ejemplo, saludar a los conocidos o vestirse a la moda.
2. La acción social determinada por las emociones, o también llamadas conductas afectivas, donde tampoco la razón interviene en forma plena, sino las emociones, pero se desliga de las imposiciones de la costumbre: gritarle a alguien cuando nos enojamos, besarlo cuando sentimos cariño, etcétera.
3. La acción social racional, con valores morales, pero sin persecución de fines propios concretos. Los actos están determinados por normas morales o religiosas, por ejemplo donar sus bienes a los necesitados.
4. Acciones sociales que persiguen un fin racional, buscando los medios adecuados para lograrlo, por ejemplo, estudiar científicamente una droga para curar enfermedades.