Concepto de Administración financiera

Entendida la administración como guiar bajo órdenes precisas un proceso hacia un fin, la administración financiera se refiere al manejo del activo de un patrimonio, generalmente empresarial, para hacerlo más redituable. Mediante la administración financiera se realiza el movimiento de fondos, que fundamentalmente se refieren a comprar y vender, contraer préstamos o realizar fusiones con otras empresas.

Si bien fundamentalmente la administración financiera se estudia referida a empresas, toda persona física o jurídica que cuente con dinero que ingresa y egresa requiere un control y seguimiento de ese dinero para no caer en bancarrota, y por el contrario, que el capital aumente. Así puede administrarse financieramente incluso el patrimonio de una familia, o de una persona sola.

Mediante la administración financiera se realizan inversiones (por ejemplo renovación de maquinarias) que deben ser cuidadosamente estudiadas para saber si se cuenta con capital suficiente. De no poseerlo habrá que analizar cuál es la entidad financiera que otorga mayores facilidades y menores costos a la hora de contraer préstamos, y si se podrá hacer frente a la deuda en caso de tener que contraerla.

Se evaluará que las cosas en las que se invierta, se conviertan en rentables, para que finalmente el patrimonio administrado arroje superávit y no déficit financiero.

Debe hacerse en todos los casos como parte fundamental de la administración un planeamiento financiero, y luego realizar una supervisión permanente de las ganancias o pérdidas que se generan para proseguir con el plan inicial, o reformularlo. El fin de la administración financiera es en definitiva velar para que la empresa conserve su liquidez y a la vez obtenga ganancias, pues su fin principal es el lucro.

En el caso de una familia habrá que contabilizar los ingresos, hacer un listado de los gastos fijos y necesarios (pago de servicios, de impuestos, cuotas de colegio, obra social, alquiler, gastos de alimentación, y otras necesidades esenciales del hogar) para saber si pueden hacerse determinados gastos extras, sin quedarse sin dinero. Si éste sobra, habrá que analizar la mejor forma de invertirlo (compra de inmuebles, de rodados, inversiones en plazo fijo, compra de divisas, etcétera).