Concepto de cotidiano

La palabra cotidiano nos remite al latín, donde en la comunidad de la antigua Roma se hablaba de “quotidiānus” para referirse a lo que ocurría a diario, repetitivamente. La expresión latina “res cottidianae”, aludía a las cosas cotidianas y es el nombre de una obra del jurista romano Gayo, también conocida como “Aurea”, compuesta de siete libros.

Lo cotidiano puede referirse a lo que cada uno hace en su vida de todos los días, también llamado rutina, si se siguen pasos preestablecidos e invariables; o lo que hace repetitivamente, cada jornada, un grupo social. Ejemplos: “mi vida cotidiana no es rutinaria, vivo de sobresalto en sobresalto” o “lo cotidiano en esta ciudad tan pequeña me resulta muy aburrido” o “el diario informa de algún accidente de tránsito de modo cotidiano” o “la vida cotidiana se vio alterada, cuando un desequilibrado metal, comenzó a disparar indiscriminadamente”.

Concepto de cotidiano

Los hechos cotidianos no son los descollantes, los que pasan a la Historia, sino los que suceden día tras día, y de a poco se van consolidando como costumbres. Lo cotidiano depende de cada individuo y de cada cultura. Para un ser humano adinerado puede ser cotidiano desayunar en una cafetería céntrica o comprarse ropas costosas, mientras que para un asalariado será lo cotidiano desayunar en su casa un café con leche, y llevarse una vianda al trabajo.

Los hechos cotidianos han inspirado a poetas, pintores y escritores. Ejemplos: la pintura y literatura costumbrista. Se destacan en este estilo, en pintura, entre otros, José Roldán y Joaquín Domínguez Bécquer; y en literatura costumbrista, el escritor inglés Richard Steele y el español Mariano José de Larra

El lenguaje cotidiano es el no formal, el que usamos para comunicarnos con nuestros conocidos, allegados o circunstancialmente con personas a quienes queremos preguntarles o comentarles algo, pero sin relación jerárquica con nosotros, o con quienes no tenemos un trato reverente.