Concepto de escudriñar

El origen de la palabra escudriñar nos remonta al latín “scrutiniari” verbo que se formó a partir del sustantivo “scruta” = “basura”, y de “scrotum” que alude a un saco de piel recortada, tomado el término del indoeuropeo “skreu”, en el sentido de “cortar”. Comparte etimología con escrutinio que es el recuento de sufragios.

Escudriñar es indagar en forma profunda, revolviendo y recortando lo innecesario y adentrándose a las raíces del tema, problema o cuestión, para llegar a descubrir cosas o verdades escondidas o al menos no reveladas. Para escudriñar se necesita tener curiosidad e interés, o estar obligado a hacerlo, y que exista algo que no esté a nuestro alcance material o inmaterialmente.

Concepto de escudriñar

Ejemplos: “Para ser un buen detective debes aprender a escudriñar donde a nadie se le ocurra, pues puedes hallar pistas en los lugares más insospechados”, “Escudriñé tanto en mis orígenes que descubrí cosas sobre mis verdaderos padres que hubiera preferido desconocer”, “La maestra me impuso la tarea de escudriñar sobre los orígenes de la vida y las teorías al respecto; ya recorrí varias Bibliotecas, pero aún no resolví la cuestión y debo seguir escudriñando”, “Escudriñé en mi corazón para tratar de descubrir si en realidad lo amo”, “El pobre animalito hambriento escudriñaba desesperadamente en la bolsa de residuos para rescatar algo comestible” o “Mi perro escudriñó tanto en mi jardín que al fin pudo obtener el hueso que había enterrado”.

En la Biblia puede leerse en San Juan 5:39 la orden de escudriñar las Escrituras para llegar a conocer la verdadera voluntad divina, pues allí está su testimonio; lo que debe hacerse con la ayuda del Espíritu Santo.