Concepto de Faraón

El Faraón era el más alto funcionario egipcio, con poderes absolutos, pues era considerado como el propio Dios Horus, y luego en la V dinastía, agregó el atributo de ser el hijo del Dios Sol, Ra.

El gobierno de los faraones se sucedió antes de la era cristiana, entre los años 3050 y 30. La palabra Faraón, de origen egipcia, puede traducirse en nuestro idioma como pera-a (de pera = casa, y aa, con el significado de grande). Es por ello que al principio con ese término se designó al palacio donde residía el monarca, para luego aplicarlo a su persona, durante el período conocido como Reino Nuevo, a partir del reinado de Tutmosis III. El reinado de los faraones se acabó cuando fueron dominados por el imperio persa.

Concepto de Faraón

El hebreo tomó el vocablo en la forma de פרעה‎ ( par‘oh, de allí pasó al latín como pharăonis, y luego al español como faraón.

El primer faraón egipcio documentado, fue Menes, que logró unir las tierras del Alto y del Bajo Egipto. Los faraones eran el Dios Supremo encarnado, única fuente de poder, militar, político, religioso y económico, poder que transmitían por herencia.

El faraón usaba ciertos símbolos que lo identificaban, como corona, cetro, collares, sandalias, barba postiza, entre otros. Cada treinta años sus poderes se renovaban, y para ello se organizaba una fiesta, a la que llamaban “sed” y se trasladaba a una nueva residencia palaciega.

Los Sacerdotes le estaban subordinados, lo mismo que los oficiales del ejército, que sin embargo, al igual que los altos funcionarios y los profesionales de prestigio, como los médicos, gozaban de altos privilegios.
La esposa del faraón, y sus hijos eran muy importantes, aunque además de la Gran Esposa, podía tener otras.
Al morir el faraón era venerado como un dios más, entre los tantos de su religión politeísta.