Concepto de liderazgo democrático

Se conoce como liderazgo democrático, aquel que se ejerce por quien o quienes actúa/n como líder/eres, o sea como guía/s de personas pero que lo hacen de modo participativo, escuchando, aceptando críticas y respondiéndolas, observando las necesidades del grupo, y no sus intereses personales, son consejeros pero a la vez canalizadores de inquietudes, registran las diferencias en la composición del conjunto, y las respetan; son solidarios, creíbles, motivan, estimulan, y el seguimiento lo consiguen en base a confianza en sus virtudes y capacidad para llevar adelante los planes del grupo, que se discuten bajo su conducción, planificación y estrategias.

Podemos hallar lideres democráticos en cualquier grupo humano, ya sean grupos de estudio, familiares, de trabajo, empresariales, religiosos, políticos, etcétera, como también es posible encontrarnos con su contra cara, que son los líderes autoritarios o dictatoriales, que a través del temor, consiguen la obediencia, sin aceptar reparos ni objeciones a sus planes, que pueden ser a favor del grupo o no. Las decisiones se toman de modo inconsulto.

El liderazgo democrático, tiene como desventaja, que las decisiones requieren más tiempo para adoptarse, pues se hacen previa consulta y deliberación; puede también ocasionar inconvenientes frente a una minoría opositora, con la que se debe conciliar; pero poseen la enorme ventaja de lograr sostenerse en el tiempo al poseer consenso (legitimación) dado por su carisma, su buen trato, su capacidad de diálogo y la admiración que generan. Son soñadores, pero no divagantes, proyectan sobre bases sólidas y se movilizan hacia objetivos concretos y posibles de alcanzar, a través de medios adecuados y una planificación flexible, con el mínimo costo y el mayor beneficio.