Concepto de mantenimiento

Mantenimiento es el resultado del verbo mantener, palabra que deriva de las latinas, “manus” con el significado de mano y “tenere” (tener). Por lo tanto el mantenimiento es lo que queda luego de haber tenido algo en nuestras manos, con el fin de que se encuentre protegido o conservado.

Por ejemplo, el mantenimiento de los lácteos refrigerados para no romper la cadena de frío; el mantenimiento de nuestro hábitat natral para no degradarlo; el mantenimiento edilicio, que permite que las construcciones sigan en pie en buenas condiciones sin riesgo para sus moradores ni para los vecinos; el aporte en dinero que debe hacer el cónyuge para el hijo que con él no convive para colaborar con su mantenimiento físico y psíquico saludable, etcétera.

Los gastos que se hacen para que una cosa no perezca o se destruya se llaman conservatorios o de mantenimiento, y cando es propiedad de varios, el que lo hizo tiene derecho a cobrar a los demás condóminos su parte, aún cuando lo haya efectuado sin consultarlos, pues es de absoluta necesidad. Por ejemplo, si se posee un caballo, los gastos veterinarios o de alimentación.

Consiste en tratar de que el objeto del mantenimiento si está en condiciones optimas, continúe en ese estado evitando roturas o accidentes, (mantenimiento preventivo) y si está enfermo, deteriorado o funcionando de modo incorrecto vuelva a ser eficaz (mantenimiento correctivo o por requerimiento).

Algunos sujetos y objetos requieren mayor mantenimiento que otros. Por ejemplo, un mueble solamente requiere ser limpiado y no exponerlo a golpes, ni a las inclemencias climáticas para mantenerlo; pero un animal necesita en ocasiones de medicamentos y cirugías, además de alimentación permanente, y los aparatos electrónicos necesitan de servicio técnico, para repararlos o actualizarlos.