Concepto de masonería

La masonería es una sociedad secreta conocida antiguamente como francmasonería, que en latín significa “albañiles libres”, gremio en el que militaban en el medioevo. Algunos opinan que pueden rastrearse sus orígenes, en el Egipto Antiguo, aunque los más remotos testimonios escritos hallados, datan del siglo XIV. Sus símbolos provienen de la actividades de los albañiles, o constructores de edificios, primeros en abrazar esta ideología, pero luego se extendió a amplios sectores sociales, producto de la creación en 1717, de la Gran Logia de Londres.

Sus miembros se denominan hermanos y están ordenados en jerarquías, en número de treinta y tres. Reciben en conjunto el nombre de logia al igual que su lugar de reunión. La unión de varias logias forma una Gran Logia. Sus ideales son filosóficos y morales, propugnando la libertad, el perfeccionamiento espiritual, el razonamiento, el amor fraterno, la tolerancia religiosa y la igualdad, sin divisiones territoriales políticas, en búsqueda de la paz mundial.

Solo quienes alcanzan los grados más altos de la iniciación conocen sus fines supremos.

Sus miembros fueron perseguidos, acusándoselos de magos y alquimistas; siendo la iglesia católica hostil a sus ideas, sobre todo por propugnar la igualdad religiosa. Sin embargo incorporaron entre sus miembros a clérigos, burgueses y nobles. En el iluminismo del siglo XVIII, Voltaire fue un representante de la masonería. Muchos patriotas latinoamericanos como San Martín o Bolívar pertenecían a logias masónicas.

Subsiste la masonería en la actualidad, unificados desde 1961 que logró reunir dos posiciones: Una era conocida como Logia Regular, solo integrada por varones, agrupadas bajo la órbita de la Gran logia Unida de Inglaterra, que reconocía la existencia de un Dios creador, y aceptaba entre sus miembros a creyentes de cualquier fe, pero no ateos; la otra era liberal y aceptaba ateos y mujeres entre sus hermanos, siendo lideradas por el Gran Oriente de Francia.