Concepto de patriarca

Originada en el griego πατριάρχης de donde pasó al idioma latín como “patriarches”, la palabra patriarca se compone de patria (familia) y de “archés”, verbo que significa mandar.

Los fundadores y jefes del pueblo hebreo, identificados como patriarcas en la Biblia son Abraham y su descendencia, personajes de suma sapiencia, con mucha experiencia vital y elegidos por Dios para conducir a las tribus. Eran ancianos muy respetados, siendo el primero como dijimos, Abraham que nació en la ciudad de Ur en la Mesopotamia asiática. En el año 2050 antes de Cristo escuchó a Dios que le ordenaba abandonar su lugar para dirigirse con su pueblo a la tierra prometida. A Abraham le sucedieron su hijo Isaac, y luego su nieto Jacob, quien tuvo doce hijos que fueron los jefes o patriarcas de cada uno de las tribus de Israel.

Concepto de patriarca

Con el advenimiento del cristianismo, se llamó patriarcas a aquellos obispos encargados de presidir una sede. El Concilio de Nicea del año 325 consideró patriarcas a los obispos metropolitanos. Eran cuatro: el Papa romano, el Patriarca de Alejandría, el de Antioquía y el de Constantinopla. En el año 451, el Concilio de Calcedonia reconoció como Patriarcado el de Jerusalén. Con la división del cristianismo, no solo la iglesia católica apostólica romana cuenta con patriarcas, sino también las ortodoxas y la husita entre otras. Entre los mormones o Santos de los Últimos Días, son nombrados en cada iglesia al menos un Patriarca, que es un Sumo Sacerdote. Actualmente la iglesia católica divide a sus patriarcados en reales y nominales.

También se llaman patriarcas a los que han fundado órdenes religiosas. Patriarca del monacato de occidente, por ejemplo, es considerado San benito de Murcia (80-547) que fundó la orden de los benedictinos.