Concepto de patriarcado

Patriarcado es una palabra originada en los siguientes términos griegos: άρχειν (léase “árkhein”) que puede traducirse como mandar y πατήρ (léase “pater”) que era el varón jefe de la familia o padre. Literalmente significa, entonces, el gobierno de los padres.

El patriarcado representa la tradicional organización familiar donde el hombre es la cabeza de la familia, y ejerce su poder sobre su esposa e hijos; siendo el único que se desempeña en la vida pública; quedando relegada la función de la mujer al ámbito privado, del cuidado de su hogar, y de su esposo e hijos.

La propia Biblia, acepta el patriarcado, del momento en que Eva, fue hecha de una costilla de Adán, para acompañarlo y complementarlo. Los jefes familiares de las familias hebreas eran hombres y se los conocía como patriarcas, siendo los primeros, Abraham, Jacob y José. En el cristianismo el patriarcado es la dignidad que alcanzan ciertos obispos.
En la Antigua Roma, los “paters” eran los “reyes” de su hogar. Eran los ancestros por vía masculina, los que tenían todo el poder sobre los miembros de la familia y sus bienes, lo que los constituía en un típico patriarcado.

El patriarcado en Occidente ha sido la regla general, pero también predominó en Oriente, donde aún se mantiene. En la sociedad china tradicional la función principal de las mujeres ha sido también la de perpetuar la especie. Entre los aborígenes americanos la organización social era también patriarcal con gran opresión hacia las mujeres. En las comunidades gitanas, las normas son impuestas por los patriarcas, que son los hombres más ancianos del grupo.

Como vemos, el patriarcado, basado en la superioridad física del varón y en los prejuicios de una supuesta debilidad de carácter de las mujeres, han hecho que se impusiera en casi todas las culturas del mundo.

Fueron los movimientos feministas los que en Occidente han logrado mitigar en forma considerable los efectos del patriarcado, al lograr las mujeres actualmente gran participación social y política, aunque existe aún mucha discriminación hacia el mal llamado, ex profeso “sexo débil”.