Concepto de sabio

La palabra sabio proviene en su etimología del latín “sapĭdus” aludiendo a todo aquello que resulta sabroso, gustoso al paladar, para luego aplicarse a lo sabroso en cuanto al contenido mental, recto y sustancioso. Un hombre sabio es aquel que posee muchos conocimientos sobre artes, ciencias, matemática, astronomía, historia, etcétera, y puede buscar soluciones a los problemas cotidianos de modo eficaz, ético y legal. No significa que se deba saberlo todo, sino como aseguraba el filósofo griego Sócrates, hacer del saber una búsqueda constante. El que cree saber todo, y no acepta refutación a sus “verdades” es solo un soberbio que si cae el error persistirá en él, y no querrá aprender nada de los demás. En la Antigua Grecia, el sabio era el filósofo.

Concepto de sabio

La sabiduría se va adquiriendo con los años, pero ellos por sí solo no la traen, sino que una vida ordenada, virtuosa, ejercitando la razón, la prudencia, el gusto por la lectura y la escucha activa, devendrá en quien la transita a convertirla en sabia. Se dice que el diablo sabe por ser diablo, pero más por ser viejo, haciendo referencia que la experiencia es una innegable fuente de sabiduría, en el caso del diablo del ejemplo, son saberes negativos, lo que lo hace un gran conocer, un astuto, un pícaro, pero no un sabio. Lo sabio es siempre positivo. Según la Biblia el que es sabio es temeroso, y sabe reconocer el mal, para apartarse de él.

Se dice que la naturaleza es sabia, pues sigue leyes eternas y cíclicas que permiten la continuidad y el orden del universo.

Los consejos sabios son aquellos que dados con prudencia, moderación y respeto a la dignidad del aconsejado, tienden a que quien los recibe actúe en su propio beneficio, que logre ser feliz, pero respetando a los demás.