Concepto de sentido común

El sentido común o en latín “sensus communis” es el conjunto de convicciones compartidas sobre como ser o como actuar o qué creer, en una comunidad dada, sin que tales aseveraciones se basen en razones comprobables.

Asumen en la vida cotidiana un indiscutible valor, pues indican lo que se entiende por camino adecuado, pero carecen de todo valor científico, por ejemplo: sabemos sin que indaguemos cómo llegamos a percibirlo, que debemos abrigarnos si hace frío, que necesitamos asistir prolijos a una reunión o a una cita, que no tenemos que transitar por lugares oscuros o peligrosos, etcétera.

Pero además, sirven para unificar criterios y valores entre las personas. Se apoyan en la intuición personal pero están muy influidos por los prejuicios, creencias e ideas del entorno, y no permiten ser cuestionados.

El sentido común va cambiando con el paso del tiempo y la transformación cultural de la sociedad en qué se aplica. Por ejemplo en la Edad Media el sentido común indicaba que debía solo rezarse para sanar las enfermedades, hoy se indica que necesariamente debe recurrirse a un médico. Otro tanto podemos decir del rol de la mujer: hace no demasiado tiempo, el sentido común señalaba que debía quedarse en su casa y dedicarse al hogar para tener una vida plena; actualmente se entiende que debe hacerlo si lo desea, pero puede elegir también estudiar, trabajar, actuar en política, etcétera.

Voltaire señalaba que decirle a alguien que no tiene sentido común era ofenderlo, pues sería igual a decirle que era estúpido, pero también era injuriarlo decirle que sí lo tenía, pues significaba que su razón no se había desplegado totalmente, en virtud de que había aceptado prejuicios.