Concepto de templo

La palabra templo, proviene etimológicamente del vocablo latino “templum” cuyo significado es lugar sagrado. Era delimitado ese espacio por los augures, inspirados en la zona del cielo que indicaba el vuelo de las aves como sagrado. En la antigüedad los templos eran considerados como moradas de los dioses. En Egipto dentro de la capilla, se colocaba la escultura del Dios, y se le rendía culto a través de un sacerdote, sin presencia del pueblo, que le ofrendaba comidas, perfumes y atuendos, a cambio de protección y prosperidad. Fue la armonía la que caracterizó los templos griegos, donde se considera vivían los dioses, a quienes no se le dedicaban ceremonias, y allí también se depositaban tesoros.

Para el judaísmo el templo es el lugar donde mora Ds, y en donde se le ofrendan sacrificios. No es lo mismo que sinagoga, ya que éstas aluden a lugares de reunión de los fieles, para estudiar u orar, pero allí no está la presencia de Ds. Fue muy característico el templo de Jerusalén, que existió desde el siglo X a. C. hasta su destrucción por parte del rey babilónico Nabucodonosor II en el año 587 antes de la era cristiana. El templo fue reconstruido durante el reinado de Herodes (19 a. C), pero en el año 70 fue destruido por los legionarios romanos. Para el cristianismo, el cuerpo humano es considerado un templo, por su carácter sagrado, y por eso se lo debe cuidar. También son templos, las iglesias cristianas (de ekklesía = asamblea) donde los fieles se reúnen es ese lugar (templo) en asamblea (ekklesía)

Entre los mayas, los templos se elevaban encima de las pirámides, para estar más cerca del cielo.

Por extensión, se aplica al lugar donde se le rinde culto al saber o a la justicia.