Concepto de terrorismo de Estado

Los Estados poseen el monopolio de la fuerza para poder cumplir sus fines, pero deben usar ese derecho racionalmente y de acuerdo a las leyes. Cuando el Estado a través de sus gobernantes reprime a la población, la hostiga, la persigue, de modo sistemático, para poder llegar a dominarla a través del temor, evitando cualquier acto de resistencia a la opresión, esa manera de actuar recibe el nombre de terrorismo de Estado, que es un abuso de su poder coactivo, donde los civiles son secuestrados, torturados o asesinados, sin juicio previo, o sin las garantías del debido proceso.

Los jacobinos en la Francia revolucionaria del siglo XVIII impusieron el reinado del terror, asesinando a sus adversarios políticos; durante el imperio otomano (1915-1917) se `produjo el genocidio de civiles de nacionalidad armenia; en China, el líder comunista Mao Tse-Tung, en 1950, tras triunfar en la revolución, impuso un terrorismo de Estado, que dejó como saldo millones de muertos, por una política persecutoria de sus adversarios ideológicos, y de hambre y miseria contra los campesinos, que debían entregar sus productos para exportar y pagar deudas. Stalin en la Unión Soviética practicó políticas represoras también desde la ideología de izquierda.

La derecha tampoco quedó ajena al terrorismo estatal, como el implantado en América latina por el denominado “Plan Cóndor” contra la población que tenía ideas de izquierda, durante la década de 1970. Los gobiernos de facto ejercidos por la Junta Militar en Argentina, y la dictadura de Pinochet en Chile, son claros ejemplos de poderes sin límites, que avasallaron los derechos más elementales de la ciudadanía, con secuestros, torturas y robos de bebés de quienes eran sindicados como subversivos.