Concepto de violencia

La palabra violencia etimológicamente proviene de la raíz latina “vis” que significa fuerza. La violencia es entonces la fuerza física o psicológica que se ejerce intencionalmente contra otra persona o contra uno mismo, o contra sus pertenencias, o seres queridos, ya sea para conseguir un fin determinado, forzando la voluntad del sujeto agredido, o por razones patológicas del agresor, que goza con el sufrimiento ajeno. El alcohol, las drogas y trastornos psiquiátricos pueden favorecer las actitudes violentas.

Los conflictos pueden solucionarse de dos maneras: pacíficamente, mediante el diálogo, o por la fuerza, modo común entre los animales que no poseen la facultad de reflexionar sobre sus actos y pretensiones, y llegar a acuerdos. El hombre, perteneciente al mundo animal, se diferencia del resto de su especie por su capacidad racional, que no siempre usa, y poniéndose en el plano de las bestias agrede a otros para obtener sus fines, y además, usando su inteligencia para el mal, utiliza medios de coacción psicológica (coacción o amenazas) para doblegar la voluntad ajena.

Quien ejerce la violencia, intenta mediante ella imponer su voluntad, ejerciendo su poder sobre el violentado, sometiéndolo.

Hay diversos casos de violencia: 1. Violencia física, cuando se doblega a otro usando la fuerza del propio cuerpo o el uso de armas. 2. Violencia psicológica o moral: cuando se emplean amenazas, o se denigra a la persona, desvalorizándola para hacerle perder su autoestima. 3. Violencia de género: empleada sobre todo contra las mujeres, aprovechándose los hombres de su superioridad física. Es una forma máxima de discriminación. 4. Violencia familiar: Donde el maltrato se ejerce dentro de una misma familia. Violencia juvenil: Es aquella ejercida por personas jóvenes. 5. Violencia escolar: La que ocurre entre alumnos del establecimiento, o entre profesores y alumnos o entre docentes entre sí, dentro del ámbito escolar.

Jurídicamente, la violencia es una causa de nulidad de los contratos, ya que quien aceptó contratar con otra persona mediando violencia física moral, no manifestó su intención real, sino forzada.

En el campo del Derecho Penal, la violencia agrava las figuras delictivas. Por ejemplo, el hurto violento, es calificado como robo, en varias legislaciones, como la Argentina.