Concepto de monopolio

Monopolio es una palabra de origen griego que significa “monos”: uno y “polein”: vender, aludiendo que el vendedor tiene la exclusividad de venta, por lo cual puede determinar el precio con mucha mayor libertad, pues los consumidores no poseen opción de comprar en otro lado. Por supuesto, esta situación es grave cuando los consumidores no pueden prescindir de su consumo, y no tienen ningún otro bien que pueda sustituirlo, de lo contrario, el precio no podría elevarse demasiado, pues la demanda se retraería.

El monopolio pùro, es un concepto económico y comercial que alude a una situación privilegiada en la que se halla un empresario que posee la calidad de tener un producto, que por alguna situación propia del bien o servicio que ofrece, o por concesión estatal, no posee competencia en el mercado, ni actual, ni con posibilidades futuras previsibles de surgir. Recibe la denominación de competencia imperfecta, entre las formas en las que puede estructurarse un mercado.

Existe la posibilidad de que una empresa detente el monopolio de las ventas, a pesar de que exista competencia, pues ha sido elegida por los consumidores como la oferta más aceptada. Esto se denomina monopolio natural, pero si bien le otorga ventajas a la empresa monopolista, la obliga a maximizar su calidad y mantener precios accesibles y competitivos para no perder esa situación ventajosa que los consumidores le otorgaron pero que puede perder, si la competencia mejora su oferta.

Los carteles, son aquellos acuerdos entre empresarios de un mismo sector, para formar una estructura que elimine la competencia, compartiendo los beneficios, y perjudicando a los consumidores, del mismo modo en que lo hace una única empresa monopolista.

Históricamente, el monopolio comercial impuesto por España a sus colonias americanas, controlado a través de la Casa de Contratación, habilitándose un único puerto, fue una de las causas fundamentales de la Revolución de Mayo, por el descontento que producía en la población local los abusos de la Corona en materia de fijación de precios. Para eludir este monopolio, los comerciantes americanos practicaban una forma de comercio ilegal con otros países, sobre todo Inglaterra, que le ofrecía mejores precios para sus productos (contrabando).

En la actualidad suelen darse monopolios por la concesión de la exclusividad estatal, en el suministro de servicios públicos, como agua, electricidad o teléfonos, pero se hallan sometidos a la supervisión estatal.