Concepto de a priori

La expresión “a priori” es de origen latina, y significa antes o previo a algo; usándose en el campo del conocimiento para hacer referencia a la información que no procede del resultado de una experiencia, siendo anterior a ella.

Los conocimientos “a priori” aparecen en ciertos casos, como verdades indubitables, por ser conocimientos puramente racionales, lógicos e innatos. Para el filósofo griego Platón (428-347 a. c) de la experiencia solo podemos extraer opiniones; lo verdadero e inmutables se encuentra en el mundo de las ideas, que se encuentra fuera de toda experiencia, no en forma anterior a ellas, sino prescindiendo e independientemente de lo que pueda llegar sensitivamente. Las verdades a priori son metafísicas e incuestionables, como por ejemplo la idea del bien, la más importante de todas.

Concepto de a priori

El filósofo Kant sólo halló conocimientos a priori, necesarios y válidos de modo universal, y que hacen que una discipina sea considerada ciencia, por establecer relaciones racionales de acuerdo a las cuales se estructura la realidad empírica, en la Matemática y en la Física pura, cuestionando a la Metafísica como ciencia.

Sin embargo también se emplea “a priori” cuando enunciamos una idea sobre algo, de modo inseguro, probable; y que luego de la experiencia, confirmaremos, por ejemplo: “A priori te digo que en este viaje nos vamos a cansar, a la vuelta (a posterior) te lo confirmo”.

La inteligencia “a priori” es un modelo del funcionamiento mental, propuesto por el psicólogo estadounidense Joy Paul Guilford (1897-1987) no demostrado experimentalmente, que sostuvo que la inteligencia se compone de un contenido, operaciones sobre el mismo (de evaluación, producción convergente y divergente, memoria y su registro, cognición) que hace que el contenido llegue a ser conocimiento, y genere productos, donde el conocimiento se organiza en diversos grados de complejidad.