Concepto de absoluto

El origen etimológico de la palabra absoluto se encuentra en el vocablo latino “absolutus”; integrado por “ab” que indica privación, y por el verbo “solvere” que significa “soltar”. Por lo tanto absoluto puede decirse que es aquello que no está sujeto a otra cosa, que se encuentra en estado libre, que no admite comparación o relación. Es lo contrario a lo relativo, que hace referencia a una cosa en relación con otra.

Se indica con absoluto, que algo es incomparable e ilimitado; lo que es pleno y sin restricciones. Se aplica de este modo por ejemplo, al poder, como cuando decimos que las monarquías de la Edad Moderna eran absolutas, pues el poder del rey carecía de límites. Este poder absoluto lo obtenía el rey por directa concesión del poder absoluto o ilimitado de Dios. También como totalidad podemos decir: “tu desconocimiento del tema es absoluto” o “en la sala se hizo un silencio absoluto”.

Para designar que ciertas cuestiones no nos interesan de ninguna forma, usamos también esta palabra: “Tu forma de pensar no coincide con la mía en lo absoluto”, o “No me presentes a esa persona, conocerlo no me interesa en absoluto”.

También se usa para calificar a lo que no sufre modificaciones y permanece inmutable, sin sujetarse a ningún condicionamiento. Así por ejemplo se habla de verdades absolutas cuando se las considera no sujetas a cuestionamientos, por ejemplo la existencia de Dios para las religiones.

En Matemática cuando se hace referencia a un número real como absoluto, no se tiene en cuenta si su signo es positivo o negativo.