Concepto de abarcar

Abarcar es un verbo irregular, no pronominal y de primera conjugación, que llegó al español desde el latín “abbracchicāre”, a su vez derivado de “brachium”, que se refiere a “brazo”, o extremidad superior, que sirve para rodear con él algún objeto o sujeto, por eso abarcar designa la acción de abrazar a algo (material o inmaterial) dejándolo bajo su jurisdicción, poder o dominio.

Lo que es abarcado queda contenido o comprendido en quien lo abarca, o en su ámbito de influencia o control. El abarcador, puede ser algo material o inmaterial.

Ejemplos: “En la exposición, el orador, abarcó varios temas de interés, tanto económicos, como sociales y artísticos”, “Instalé un negocio que abarca los rubros de panadería y pastelería”, “Los efectos del terremoto abarcaron un área bastante extensa, adonde quedaron las marcas de su poder destructivo”, “El maestro dijo que la evaluación va a abarcar todos los contenidos que dimos este año”, “La Argentina es un país que abarca veintitrés provincias, más un Distrito Federal” o “El poder de Rey, en la Edad Moderna, era total, y abarcaba todos los poderes del estado; por eso era absoluto”

Con respecto a los sentidos, ellos abarcan lo que queda comprendido dentro de su alcance, para poder ver, tocar, oler o degustar, según se trate de los sentidos de la vista, tacto, olfato o gusto, respectivamente, aunque lo más usual es referirnos al sentido de la vista. Ejemplos: “Con mi vista puedo abarcar solo unos pocos metros, ya que padezco miopía”, “No puedo sentir la textura de la arena, pues desde mi casa no puedo tocar el mar; mis manos no pueden abarcarla, solo mi imaginación”; “No abarco con mi olfato el olor que me refieres” o “Mi gusto se caracteriza por abarcar todos los sabores dentro de mis preferencias”.

El dicho popular “El que mucho abarca, aprieta poco”, quiere decir, que el ambicioso, que quiere hacer o tenerlo todo, solo logra agotarse, frustrase, y quedarse con escasas posesiones o logros, como el caso de que alguien quiera ser dueño de muchos negocios e invierte en ellos todo su dinero y esfuerzo, pero, al no poder dedicarse a administrarlos bien, por ser mucha la cantidad, termina en la ruina. Si hubiera abarcado menos, los podría haber manejado mucho mejor, y ser exitoso.