Concepto de abundancia

La etimología de la palabra abundancia es latina (de “abundantia”) y significa que algo existe en mucha cantidad. Lo que abunda pueden ser aspectos positivos o negativos de la realidad, como dinero, cultura, ejemplos, liderazgos o trabajo, en el primer sentido: o enfermedades, miseria, catástrofes o crímenes, en el segundo.

Tiene que ver con el concepto de cantidad, a mayor cantidad mayor abundancia, y puede referirse a cosas materiales o inmateriales. En el primer sentido pueden abundar alimentos, joyas, inmuebles; en el segundo, lo que abundan son opiniones, dudas, objeciones, cariño, etcétera.

Si bien hay un dicho que expresa “lo que abunda no daña” eso no es necesariamente cierto, ya que la abundancia aún de cosas positivas puede tener efectos negativos. Por ejemplo, la abundancia de lluvias puede arruinar una cosecha, o la abundancia de amor puede causar sobre protección. Ya lo decía el filósofo griego Aristóteles: “tanto es vicio la falta de virtud, como su exceso o abundancia”.

Sin embargo, muchas veces se utiliza la expresión abundancia, sin aditamento, para referirse a tiempos de excesos productivos, como cuando se expresa “Hay que aprovechar estos tiempos de abundancia”. Según la mitología griega, esta prosperidad económica se simboliza con un cuerno de la abundancia, regalo que le habría realizado Zeus a Amaltea por haberlo criado con la leche de una cabrita. Ese cuerno tenía la virtud de concederle sus deseos.

La pretensión de abundancia de cosas materiales origina el pecado de la codicia. La abundancia de cosas guardadas y acumuladas, da lugar al pecado de la avaricia.