Concepto de disciplina

La palabra disciplina etimológicamente proviene del latín “discipulus” y significa imponer un orden necesario para poder llevar a cabo un aprendizaje. Del mismo origen es discípulo que es quien se somete a la disciplina para logar capacitarse.

Se puede disciplinar cualquier conducta humana e incluso el carácter para moldearlo a los fines perseguidos. El disciplinamiento puede ser más o menos intenso, siendo ejemplo de disciplina muy rigurosa la disciplina militar. Otro lugar donde se impone disciplina es en los colegios (se imponen horarios, actitudes como permanecer sentados, no hablar en clase, etcétera) donde también recibe el nombre de disciplina la ciencia o campo de estudio que se imparte como material de conocimiento o asignatura (las primeras que se enseñan son Lengua, Matemática, ciencias naturales y ciencias Sociales, estas dos últimas a su vez comprenden varias disciplinas). Cada disciplina tiene un objeto de estudio propio, aunque actualmente se pretenda integrar las disciplinas en un estudio interdisciplinario, que consiste en relacionarlas respetando sus autonomías, para que los educandos vean la realidad de modo integrado y no fragmentada.

Volviendo al concepto de disciplina como orden que se necesita para aprender, existen ciertas herramientas utilizadas para lograrla cuando ese orden se rompe. Estas son las medidas disciplinarias o sanciones que varían según los ámbitos en que se aplican. En los colegios pueden consistir en llamados de atención, citación a los padres, firma del libro de disciplina, amonestaciones suspensión, cambio de turno o de establecimiento.

La disciplina no solo puede ser impuesta desde el exterior, sino que el propio individuo puede ejercitarse en ella, lo que se conoce como autodisciplina.