Concepto de espeluznante

La palabra espeluznante se refiere al efecto del verbo espeluznar, de origen latino. Está integrada por el prefijo “es” del latín “ex” que indica algo exterior, por pelo, del latín “pilus”, filamento córneo y fino que en los mamíferos recubre todo o parte de sus cuerpo, y lazrar, del latín “lacerare” en el sentido de romper o dañar.

Algo espeluznante es lo que nos horroriza, nos provoca pánico; lo que literalmente nos pone “los pelos o cabellos de punta”. Lo espeluznante asusta de modo superlativo, como ocurre por ejemplo con una película de terror o cuando se nos aparece un animal muy grande y feroz. Ejemplos: “La película era tan sanguinaria y cruel que debí cubrir mi rostro ante las escenas espeluznantes” o “No le permití a mi hermanito leer un libro de cuentos que tenía imágenes espeluznantes, ya que luego no podría dormir”.

Concepto de espeluznante

El dibujante español Francisco Ibáñez publicó en el año 1998 una historieta, bajo el título “El espeluznante doctor Bíchez”, que gracias a sus conocimientos científicos logra convertirse en insectos enormes, de su propio tamaño para cometer toda suerte de fechorías.

Pero lo espeluznante por desgracia no solo existe en la ficción. La historia nos muestra imágenes de guerras y sus consecuencias espeluznantes, y diariamente nos conmovemos y se nos eriza el cabello con las noticias publicadas en la página de policiales, donde verdaderos “monstruos” cometen crímenes atroces: “Los crímenes de Hitler durante el nazismo fueron espeluznantes” o “Los atentados terroristas son espeluznantes”.

Espeluznante es un vocablo similar a escalofriante, ya que en este último caso, el terror nos deja helados, como otra manifestación física del miedo.