Concepto de magnánimo

Magnanimus es la palabra latina de la que procede el concepto actual de magnánimo. Un adjetivo este con el que se intenta definir a todo aquel ser humano que se caracteriza por ser bondadoso, benévolo y noble.

Generoso, comprensivo y misericorde son otros de los términos que vienen a utilizarse para describir a una persona magnánima. Así, por ejemplo, se dice que un hombre lo es si sabe perdonar aquellos errores que cometen quienes le rodean o aquellos a los que más quiere.

En este sentido, y al acumular todas estas características que hemos ya señalado, es casi obligatorio hacer una referencia a Alfonso V, rey de Aragón que contrajo nupcias con María de Castilla. Y es que él ha pasado a los anales de la Historia como “el Magnánimo”, debido al conjunto de bondades que poseía a nivel personal y también como monarca.

Quizás por reunir todas estas virtudes que hemos ido desgranando poco a poco, una persona logre obtener el respeto de quienes están en su entorno o de quienes le conocen. Un hecho que viene a explicar el porqué también es utilizado el concepto que nos ocupa para definir a aquel que causa admiración.

Una admiración por su apariencia y por el papel que ejerció fue lo que precisamente le valió a un navío de la Real Armada Española el nombre de Magnánimo. Una embarcación esta de 1754, construida en los Reales Astilleros de Ferrol, que forma parte indiscutible de la historia marítima y bélica española.