Concepto de misterio

La palabra misterio deriva en su etimología del griego “mysterion” vocablo que se identificaba con lo secreto, sobre todo vinculado a ceremonias religiosas que no eran públicas sino que se mantenían sin divulgación, rodeadas de hermetismo, como los ritos en honor a la diosa Deméter, donde los iniciados no podían develar lo que allí oían o escuchaban. De allí pasó al latín “misterium” con la misma significación.

Lo misterioso es lo que se mantiene oculto, lo que se desconoce, como por ejemplo cuando se dice “su vida es un misterio” o “el origen de su fortuna es misterioso” o el crimen estuvo rodeado de misterio”, aplicándose también ante algo no develado como cuando hablamos del “misterio de la vida o de la muerte”.

En Teología cristiana se designa como misterio a las partes del rezo del Rosario donde se halla narrada la historia de Jesús.

La religión trata de develar los misterios de la Creación por vía de la fe. En sus inicios los ritos cristianos fueron llamados “mysterion” aunque después se los llamó sacramentos, para diferenciarlos de los ritos griegos. La Filosofía trata de hallar para los misterios esenciales una explicación racional.

Es también el misterio un género de novelas, cuentos, obras teatrales o películas, que intentan atrapar al lector o espectador en miras a descifrar los enigmas planteados. Muchas veces se mezclan los misterios con el terror y el suspenso. En la Edad Media eran asuntos religiosos, con personajes tales como santos y demonios, representados escénicamente.

Un misterio deja de serlo cuando logra develarse.