Concepto de protección

La palabra protección se refiere al acto de proteger y a su resultado, siendo este verbo derivado en su etimología del latín “protegere”, siendo “pro” lo que se hace en favor de algo o alguien, y “tegere” = cubrir, aludiendo al cuidado que se brinda a un objeto o sujeto.

Por ende, protección es el cuidado y resguardo con que algo o alguien, preserva un objeto o sujeto. La protección puede ser dada por la propia naturaleza, como ocurre con el pelaje de los animales que los protege del frío, o una madre a su hijo; o puede ser artificial, como cuando nos colocamos una crema para que no nos dañen los rayos del sol, o usamos un paraguas para protegernos de la lluvia.

Los animales en general, poseen instintos de protección hacia su propia vida y la de sus crías.

La protección a nivel humano, puede constituirse en un deber jurídico, como por ejemplo el que tienen los padres, docentes, profesionales de la salud, tutores y curadores, con respecto a sus hijos, alumnos, pacientes o pupilos, respectivamente.

Además, con respecto a las cosas, también puede existir un deber de protección como ocurre con el depositario que ha recibido cosas para su custodia.

Los empleados tienen el derecho de recibir una indemnización, como protección contra el despido arbitrario de que fueran objeto por parte de sus patrones.

El Estado tiene el deber de protección de la ciudadanía en general, con respecto a su seguridad, y de ciertas personas en particular, como ocurre con la infancia o la ancianidad desvalida, o la gente que no consigue trabajo o los enfermos y discapacitados.

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