Concepto de parapetado

Parapetado es el resultado del verbo parapetar, que es colocar un parapeto o protección.

La palabra parapeto, es un sustantivo masculino que nos llegó desde el italiano “parapetto”, integrado el vocablo por la preposición “para” que indica una finalidad y “petto” o pecho, aludiendo a la protección del pecho de los soldados, la zona del cuerpo, más común y también más peligrosa de recibir los proyectiles enemigos, por estar situado allí el corazón y otros órganos vitales; y más tarde, se llamó parapeto, a cualquier lugar o cosa que les sirva como defensa. Luego se extendió el uso del vocablo parapeto al ámbito civil, para nombrar a las vallas de contención, que protegen de caídas en escaleras, muros, balcones, terrazas, camas de bebés, puentes o miradores, o a cualquier cosa que sirva para evitar accidentes der caídas o minimizar riesgos. Por ejemplo: “Este mirador es peligroso por su considerable altura y me llama la atención que no esté parapetado”.

Alguien, además, está parapetado cuando está en un lugar que le brinda seguridad, por ejemplo: “Estuve parapetado debajo del alero de un negocio, hasta que la intensa lluvia cesó”, “Construyó con piedras un muro, delante de su casa, para parapetarse de los asaltantes que abunden por su barrio”, “El perro vagabundo está parapetado en la entrada de una casa, para sentirse seguro y calentito” o “El sitio es peligroso, pues existen muchos pozos profundos alrededor, por eso, se ordenó parapetarlo”.

También puede cumplir la función de escondite, además de dar protección: “El bandido está parapetado dentro de una casa abandonada, y la policía no lograba encontrarlo” o “La policía está parapetada debajo del puente, para sorprender al presunto asesino, que ya cometió tres crímenes en ese lugar”.

Para que cumplan su función de protección, los parapetos deben ser resistentes y tener más de un metro de altura; y, si están hechos con piezas metálicas, de ladrillos o de madera no enteras, y que por ende no conformen un muro; sino que están dispuestos en forma de barrotes o balustres, debe haber entre ellos una distancia estrecha, para que no puedan por ahí caerse niños o animales pequeños (a veces se complementan colocando una malla de red entre los barrotes) y deben estar colocados de modo firme, para que no se caigan, cuando algo o alguien se apoye en ellos.