Concepto de rústico

La palabra rústico reconoce su origen en el latín “rustĭcus”, que a su vez se deriva de “rus” en el sentido de “campo”. Lo “rustĭcus” era lo opuesto a lo “urbanus” que era lo que se relacionaba con la ciudad, con lo edificado y más populoso, donde las personas eran más educadas y cultas. Se distinguían por ejemplo los fundos o terrenos rústicos de los urbanos y también las servidumbres reales se clasificaban en rústicas y urbanas, según se ubicaran en el campo o en la ciudad. Es por ello que lo rústico además de hacer referencia al campo, pasó a designar aquello que es falto de refinamiento, a lo tosco, grosero y poco trabajado. Por ejemplo un material rústico es aquel que está en condiciones naturales, sin pulir y una persona rústica es aquella poco instruida y descuidada en sus modales y formas de expresión.

Concepto de rústico

No siempre lo rústico tiene una connotación negativa pues en ciertos casos lo rústico cobra valor entre ciertos sectores o rubros, como quienes prefieren para la decoración de su hogar los muebles rústicos, siendo también muy apreciadas las encuadernacione rústicas de libros y las telas rústicas, para vestimentas, acolchados, cortinados, etcétera.

En sentido peyorativo, el político, educador y escritor argentino, Domingo Faustino Sarmiento, escribió mientras estuvo exiliado en Chile el libro “Facundo o Civilización y Barbarie en las pampas argentinas” (1845). La Barbarie para Sarmiento, asociado a lo rústico y a la ignorancia estaba radicada en el campo y en las ideas políticas federales, a los que acusaba de ser la causa del atraso económico e institucional de su patria.