Concepto de apócope

La palabra apócope reconoce su origen etimológico en la palabra griega “apokope”, formada por “apo” cuyo significado es separar, y “kope” que alude al efecto de romper. Se usa en Gramática para hacer más cortas las palabras, pudiéndose utilizar como recurso literario, en las denominadas figuras retóricas.

La pérdida de letras o sílabas se produce en la apócope, al final de las palabras, ya que si ocurriera al principio, se llamaría aféresis, y si fuera en el medio, se denominaría, síncopa. Es aceptado en algunos casos, como decir gran en lugar de grande, o san en vez de santo, y en otros se usan en forma no autorizada gramaticalmente: por ejemplo “usté”, sustituyendo a usted.

La regla en el caso de los adjetivos es que pierden la vocal o la sílaba final cuando se anteponen al sustantivo. Ejemplo: “Este es un buen muchacho”; “San Benito nació en el año 480 cerca de Roma”, “El gran mérito de Juan, fue sobreponerse a su drama” “Algún libro debe contener esa información”, “Veintiún cartas le escribió a su amada” o “El primer regalo que recibo, es el suyo”.

En el caso de los adverbios, se apocopan cuando están ubicados delante de un adjetivo u otro adverbio: “¿Qué haces tan (en lugar de tanto) temprano levantada?” o “Cuán (en vez de cuanto) linda estás hoy, pareces una princesa” o “Esta niña es muy (refiriéndose a mucho) bien educada”. En otros casos se suele quitar la terminación “mente”: “recién me entero de tu graduación”.

En los sustantivos, es muy común que en forma cariñosa y coloquialmente lo usemos para llamar a personas o animales, haciendo sus nombres más cortos: Manu, en lugar de Manuel; Davi o Da, para nombrar a David; o Ale, en el caso de Alejandro o Alejandra. Otras apocopes de sustantivos comunes de uso frecuente son: bici (bicicleta) moto (motocicleta) tele (televisión) o auto (automóvil).