Concepto de escritura

Es el acto de representar por medio de letras o símbolos gráficos, distintas ideas. Se piensa con palabras y en una lengua determinada. Lo primero que surgió fue la lengua hablada u oral, y fue hacia el año 3.000 a. C., cuando el hombre comenzó a expresarse por escrito dejando sus experiencias plasmadas para generaciones futuras, y fue tal la trascendencia de ese acontecimiento que los investigadores lo consideraron como el comienzo de la Historia. A partir de las constancias escritas, los historiadores hallaron una gran fuente para sus investigaciones, con palabras sobre soportes en papel, papiro, pergamino, piedra, hueso o piedras de arcilla. Se hallaron como productos de excavaciones arqueológicas, tanto documentos oficiales (códigos legislativos o decretos) como instrumentos privados (cartas, contratos, crónicas de viajes o testamentos)

La Literatura ha llegado ha consolidarse también a partir de la existencia de la escritura, que sentó por escrito las leyendas orales.

Los grandes alfabetos del mundo antiguo, que surgieron en la zona de Siria y Palestina, zona de confluencia entre naciones, fueron el egipcio (ideográfico) y el griego, adaptado de los fenicios, que en muchas ocasiones se escribía de izquierda a derecha, o en ambas direcciones. Actualmente hay cientos de alfabetos, siendo el que usan el castellano, el portugués y el francés, el alfabeto latino.

Las primeras escrituras se hicieron sobre tablas de madera enceradas, usando para escribir unas cañas llamadas estiletes; luego se usaron plumas.

Los primeros contratos fueron verbales, pero luego surgieron los contratos literales o escritos, al comprender que la palabra escrita tenía mayor eficacia probatoria en el plano jurídico.

La aparición de la imprenta permitió difundir los textos escritos a partir del siglo XV. El primer libro impreso fue La Biblia.

Otra acepción de la palabra escritura hace alusión a las escrituras públicas que son instrumentos públicos, cuya veracidad es certificada por un notario o escribano público que da fe al acto, y que debe ser protocolizado.