Concepto de runa

La palabra runa llegó hasta nosotros del nórdico “run”, y su significado tiene que ver con lo secreto y misterioso.

Se trata de una forma de escritura, conocida como escritura rúnica, cuyos signos, las runas, equivalentes a las letras de nuestro alfabeto, se escribían en los bordes de trozos pequeños de madera o piedras.

Este sistema de escritura, fue usado por los pueblos germánicos, probablemente desde mediados del siglo II. Se utilizó en Europa hasta el siglo VIII, y en Escandinavia, donde a las runas se las consideraba un regalo divino, de Odín, pervivieron hasta el siglo XII, aunque se las siguió usando hasta el siglo XX, en algunas zonas rurales de Suecia.

Al conjunto de nuestras letras, nosotros lo llamamos abecedario o alfabeto, tomando en ambos casos las primeras letras del mismo, latinas o griegas. De igual modo, basándose en sus primeras seis runas, el conjunto de ellas, era conocido como futhark. Cada runa tenía un simbolismo, por ejemplo, la primera, llamada “feu” representaba la cosecha y el inicio de cualquier hecho.

La escritura era vertical, siguiendo la veta de la madera, pero en sentido inverso. Si tomamos, por ejemplo, el alfabeto futhark antiguo, empleado en la escritura del proto-nórdico, apreciamos que contaba de 24 runas, cada una con su correspondiente denominación, generalmente agrupadas en tres conjuntos de ocho.

Las runas fueron 33, aunque inicialmente, 29, en el alfabeto frisón y en el anglosajón, que se usó aproximadamente desde el siglo V.

En el futhark escandinavo, cuyo inicio podemos ubicarlo en el siglo IX, observamos 16 runas. Una de sus modificaciones, son las runas islandesas, con 15 runas.

Paulatinamente, el alfabeto latino, de la mano de la evangelización, hizo desaparecer la escritura rúnica.

Las runas, entre los escandinavos, cobró el mérito de ser un arte de adivinación antiquísimo, que aún se usa, que consiste en interpretar runas, inscriptas en piedras, que brindan un mensaje. Para consultar las runas, la persona interesada en conocer su futuro debe elegir una o más piedras grabadas con runas (tres, cinco o nueve) luego de haber hecho las preguntas que deseara sean contestadas. Hay varias maneras de practicarse. Una de ellas es escoger tres runas. La primera elegida es la que va a decirnos lo que ocurre en el presente, la segunda, lo que debería hacer esa persona; y la tercera, predice el destino.

Los nazis sintieron una fascinación especial por las runas, y fueron usados en sus símbolos, como el de la SS, dándoles una connotación racista, que nada tiene que ver con su uso original.